Antes de los grandes triunfos hubo un niño que encontró en una raqueta el propósito de su vida. A los siete años, cuando disputó su primer torneo, Peter Bertran comprendió que el tenis sería mucho más que un deporte: sería el camino sobre el que construiría sus sueños. Desde entonces dejó atrás otras cinco disciplinas deportivas para entregarse por completo a una pasión que hoy lo convierte en uno de los máximos exponentes del tenis de la República Dominicana.
Nacido el 5 de marzo de 1996 en Santiago, Peter es hijo de John Bertran y Elsa Ventura, y hermano de John Patrick Bertran Jr. Su historia familiar y su desarrollo deportivo han estado profundamente ligados a esta ciudad, que celebra cada uno de sus logros como propios.
Su crecimiento en las canchas estuvo acompañado de una sólida formación académica. Cursó estudios en la Universidad de Georgia y posteriormente en la Universidad del Sur de Florida (USF), donde combinó el alto rendimiento deportivo con las carreras de Comunicación y Sociología, demostrando que la excelencia también se construye fuera de la cancha.
En el circuito profesional alcanzó el mejor ranking ATP de su carrera al ubicarse en el puesto 461 del mundo en individuales y en el 455 en dobles, consolidándose como una de las principales figuras del tenis dominicano de la última década.
Su trayectoria internacional refleja una carrera construida con disciplina, constancia y resultados:
- Medalla de oro en la Copa de Naciones Masculina de los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, formando una destacada dupla con Nick Hardt.
- Doble campeón en los Juegos Centroamericanos y del Caribe San Salvador 2023, conquistando el oro en la Copa de Naciones y en dobles mixtos.
- Medalla de bronce en la modalidad individual de los Juegos Bolivarianos Lima 2025.
- Récord de 11 victorias y 6 derrotas defendiendo los colores de la República Dominicana en la Copa Davis, convirtiéndose en uno de los pilares del equipo nacional.
Uno de los capítulos más memorables de su carrera llegó recientemente, cuando lideró junto al equipo dominicano la histórica victoria sobre Letonia en la Copa Davis. Ese triunfo clasificó al país a la última fase de la competición y abrió la posibilidad de ascender al Grupo Mundial I. El próximo 18 de septiembre de 2026, en el Centro Español de Santiago, la República Dominicana enfrentará a Egipto en una serie que podría marcar un nuevo hito para el tenis nacional.
Sin embargo, la verdadera dimensión de Peter Bertran trasciende los rankings y las medallas. Su carrera representa el valor de la perseverancia, la disciplina y el compromiso de vestir con orgullo la bandera dominicana. Es el ejemplo de que el éxito deportivo se construye con años de sacrificio silencioso, entrenamiento constante y una inquebrantable confianza en los propios sueños.
Aquel niño que un día descubrió su pasión por el tenis continúa persiguiendo el mayor de sus objetivos: competir en un torneo de Grand Slam. Mientras ese sueño sigue vivo, cada victoria confirma que el tenis dominicano tiene un embajador de primer nivel y que las nuevas generaciones cuentan con un referente cuya historia demuestra que el talento, cuando se une al trabajo y la determinación, puede convertir los sueños en victorias de oro.
Hoy, Santiago y toda la República Dominicana aplauden a un atleta que continúa escribiendo una de las páginas más brillantes del tenis nacional y cuyo legado ya inspira a cientos de jóvenes a creer que ningún sueño es demasiado grande cuando se juega con pasión, disciplina y entrega